miércoles, 2 de mayo de 2012

Entrevista a Lucio Angulo


Ya retirado sigue transmitiendo con la misma pasión que derrochaba sobre el parquet los valores de su amado deporte, el baloncesto. Jugador de raza y esfuerzo, se caracterizaba por ser todo un profesional de la cabeza hasta sus inmensos pies. Su nombre Lucio, su apellido Angulo. En la camiseta un Espinosa en honor a su madre fallecida. Un precioso gesto por parte de un jugador que años después de abandonar las canchas ACB sigue siendo recordado y querido por gran parte de los aficionados.



Pregunta: ¿Cómo fue la experiencia en la LEB Oro cuando estuviste en el Cáceres?
Respuesta: Todos los momentos tienen sus circunstancias y sus retos. Mi objetivo no era bajar a la LEB pero por circunstancias se presentó la opción. Me pareció un proyecto serio y atractivo que luego se desvirtuó, así que lo acepté. Los jugadores de baloncesto a veces nos buscamos retos y las opciones más claras eran las del Cáceres, pero mi primera opción fue quedarme en la ACB.

P: ¿Por qué decidiste retirarte?
R: Los jugadores tienden a poetizar, justificar o perdonar su retirada. Es un poco triste decir que a uno le ha retirado una lesión o una circunstancia. Tú sopesas las opciones que tienes de seguir jugando al máximo nivel y decides. No es lo mismo la retirada de Carlos Jiménez ahora o la que tuvo Alberto Herreros. En mi caso sopesé un poco todo, le das vueltas, piensas en como lo verán los periodistas... Ahora estoy en un colegio y los niños me dicen tu has jugado en el Madrid. Mi retirada fue por falta de opciones, tuve una y no clara aunque físicamente estaba bien, no como cuando tenía 28 años pero sí bien. La medicina y la fisioterapia han mejorado mucho y se ven jugadores que con avanzada edad alargan sus carreras.

P: ¿Después de jugar en un coloso como el Madrid hay vida?
R: Esa es la visión exterior fuera de la burbuja. En realidad tienen vida siempre. El problema en el baloncesto es mental. Hay gente a la que ir al Madrid o salir de él le parece una hecatombe y se descoloca. Lo importante es estar bien ubicado, bien dirigido y la planificación. Creo mucho en ella porque tú planificas diferentes escenarios. No es lo mismo jugar en Madrid soltero, que en Alicante casado, que luego mover tu familia hasta Cáceres. El baloncesto es una vida nómada y todos los que alargan la carrera es porque tienen una facilidad para el cambio.

P: Has estado en Italia, ¿ es muy distinta la relación allí de los medios con los deportistas?
R: Yo estuve en Italia apenas un mes, así que diferenciaría más entre trabajar en un Madrid o en la Selección donde trabajas con grandes que te amortiguan todo el trabajo que hacerlo en Alicante, Cáceres o Huesca donde ves las diferenciaciones. En la Selección estas muy arropado, están los jefes de prensa por los que pasa todo y es mejor porque así te libera, todo tiene un control y se distribuyen las atenciones a los medios porque hay jugadores que son más demandados que otros.  En el Madrid otra diferencia es el sensacionalismo y la onda expansiva, tú en el Madrid dices es una verbena y eso se transforma y tiene una repercusión grandísima.

P: Viviste eso en tus carnes tras la derrota ante el Maccabi de Tel Aviv y las polémicas declaraciones de esto es una casa de putas. ¿Qué paso?
R: Fue una experiencia personal pero me sirvió mucho. Fue en una rueda de prensa de pie, de media hora y ese fue el titular que quedó bien. Yo fui una herramienta, no era necesario sacar de contexto las palabras. Fue un ataque a la institución del Real Madrid, por parte de uno de sus miembros. El baloncesto es el hermano pequeño y el futbol es el que mueve el dinero. A mi se me usó para atacar un ente mayor, pero me di cuenta de mi error. El periodista a veces va buscando ciertas cosas, a veces se encuentra con situaciones así. Los jugadores para no jugarse el tipo tienen unas contestaciones de eliminación de riesgos porque saben que ellos están ahí para jugar. Hablar es una parte de tú carrera que no has elegido pero esta ahí.

P: ¿Cuándo seas abuelo qué contarás a tus nietos de tú carrera deportiva?
R: Todo se difumina en el tiempo. Yo recuerdo a Emiliano y ahora nadie lo hace. A mi el baloncesto no me ha dado una perspectiva de un jugador como podéis tener vosotros de Alberto Herreros. A mí me gustaría los valores que he aprendido del baloncesto: respeto, disciplina… trasladárselos a mis nietos.

P: ¿Por qué decidiste abrir un blog y qué importancia le das a las redes sociales?
R: Las redes sociales son necesarias pero peligrosas. En la NBA a los jugadores cuando llegan les dan un cursillo de precaución con el que Garbajosa, que tenía cierta edad, se reía mucho. No todos los jugadores saben usar las redes sociales, es una herramienta útil si se sabe hacer. Conozco gente que ha patinado por ejemplo German Gabriel, al que se le fue de las manos una cosa.  En mi caso decidí abrir el blog en el declive de mi carrera. Dos amigos me animaron a escribir puntualmente y a mí que me gusta escribir decidí hacerlo. En la actualidad veo que hay muchos blogs de baloncesto escritos por jugadores importantes que son muy planos, pero un jugador de media tabla si decide hacer uno tiene cosas más interesantes que contar y otras experiencias diferentes.

P: ¿Qué consideras más propio que un jugador de élite tenga una persona que le escriba en las redes sociales o qué las experiencias personales del jugador las exprese el mismo?
R: Yo abogo por un modelo NBA más de espectáculo. Hay que vender el muñeco y a nosotros no se nos ha explicado como hacerlo. Yo no puedo decir todo por los jugadores, estos deben ser más abiertos, más naturales. Yo el Pau Gasol que conozco no es el mismo que leo por ahí porque es un personaje público.

P: ¿Cómo titularías vuestra victoria en el Palau Sant Jordi en 2002?
R: Soy de pensar lento. De ese partido se recuerda cuando Sasha Djordjevic fue expulsado y conseguimos la victoria, pero no se dice que jugamos bien, los medios solo se quedaron con el problema de Sasha. Ahora estoy trabajando con chavales y la extinción de la atención funciona muy bien. Si a la gente le das el titular hecho, tienes un campo importante, que a veces está obligado por el medio. A mí  me resulta más agradable resaltar lo deportivo, incluso si se ha perdido.


P: ¿Te sentiste talismán al haber ganado al año anterior con TAU?
R: La suerte se trabaja, suerte no es justicia. He tenido la suerte de estar en equipos grandes, pero no he ganado siempre. He jugado tres finales de copa y de liga y solo he ganado una. La primera vez que vayas a una Copa seguramente no la ganes porque tienes que pasar un bagaje, quemar una etapa… porque hay sensaciones que no has vivido y los jugadores se miden por sensaciones.

P: ¿Cuáles son los jugadores qué más te han sorprendido?
R: El factor sorpresa se va descompensando un poco, al principio me chocaban ciertas actitudes de americanos, jugadores en tanto a calidad, entrenadores para bien y para mal. El factor sorpresa nunca se pierde. Yo usaba un autorregulador que era no crear desde el principio muchas expectativas, empezar muy plano y luego ver lo que sumaba al juego.

P: Pon algún nombre del mejor.
R: Ricky Rubio. Jugué contra él cuando era mozalbete un amistoso con el Etosa Alicante y ellos venían con un Joventut lleno de chavales jóvenes con Pere Tomas y Ricky de pretemporada. Ahí le conocí, me robó tres balones y perdimos de 20. Juegas contra Sasha, Navarro o Pau y sabes lo que es pero no tenía ninguna idea preconcebida de ellos. Me sorprendió también mucho Pau en esa copa, que nos ganaron por la progresión que había tenido como jugador.

P: ¿Por qué no te ves como entrenador?
R: Si me veo, pero creo que todos vamos cogiendo un bagaje. Hay gente que mentalmente se prepara para ser entrenador. Perasovic en Vitoria siempre decía cuando sea entrenador te ficharé, hay gente que piensa como entrenador como mi hermano o Pablo Laso. A lo mejor no he educado mucho mi perspectiva.  Creo que sería capaz hasta cierto punto pero antes debería seguir un necesario periodo de educación. Mi hermano empezó con juveniles, luego paso a EBA… Pablo Laso, por su parte tuvo un salto brutal pero supo llevarlo.

P: Lolo Sainz dijo que eras un jugador líder, que estimulaba al equipo. ¿Cómo te describes dentro de un vestuario?
R: Lo de describirse a uno mismo se tiende a no llevar. Creo que he aprendido con el tiempo. Al principio era muy visceral y de entrega total. Se nota en las edades de maduración como es una persona. Ricky  Rubio por ejemplo, es mucho más maduro de la edad que tiene y también hay gente que no lo sabe hacer. Las edades también importan. Lo bueno de un jugador joven es que se entregan al máximo y no piensan mucho. No puedes cuestionar al entrenador si no intentar hacer las cosas bien, creo que esta ha sido una de  mis virtudes. Y además he aprendido a aprender. Con 18 años me subieron con los mayores del CAI y un entrenador me dijo que no animaba a los compañeros, y me ordenó animar. Al principio no me salía natural. Luego poco a poco de forma espontanea te va saliendo.

P: ¿Eras supersticioso?
R: Yo no, Garbajosa es el más acusado. No he sido muy maniático pero si conozco muchos jugadores que tienden a tener rutinas. Cuando tiras un tiro libre es muy bueno tener una rutina, hacer siempre el mismo gesto porque las rutinas tranquilizan. Cada uno lo hace de una forma diferente porque hay arranca tu gesto y luego ya mecanizas. Pero pasar de rutinas a manías me parece peligroso, porque se pasa de usar una cosa a depender de ellas.

P: ¿Creé que la prensa le valoraba lo suficiente como defensor?
R: Creo que sí. Aunque quizá lo que la gente no entiende es que en el equipo si que se te reconoce, si que te dan un rol. Puedes ser una maceta pero si coges 10 rebotes puedes tener sitio en un equipo. Creo en los roles y la especialización porque lo ha vivido. A veces es un poco menos grato que los medios no lo resalten tanto pero los equipos y los jugadores comen con muy poco.

P: ¿Cuál ha sido el jugador que más te ha costado defender?
R: Con Navarro sufría bastante porque era un jugador que muchas veces es contradictorio porque se le defiende atacándole. Una vez le metí dos canastas a Navarro, le saqué dos faltas y así le tuvieron que sacar del campo. Los scouting a veces son muy cortos para no congestionar al jugador, los de Navarro eran de hoja y media y no te daban margen de fallo. Defendí también a Macijauskas, Stojakovic y Epi que eran como él.

P: ¿Ahora ya retirado cuando juegas pachangas con los amigos, sigues llevando la mascara?
R: Sasha era un maravilloso jugador que tenía un buen marketing. De el aprendí eso, un jugador también es un producto y tiene que venderse, vender espectáculo. Sasha salía con las coderas, rapado… y era el rey de eso. Era capaz de abarcar mucho más. La mascara me dijeron llévala dos meses y lo hice todo un año porque me parecía una seña de identidad y me gustaba jugar un poco a eso a construirme.



P: ¿Un sueño por cumplir y qué cumplirás?
R: He sido muy realista. Ibaka cuando estaba en el Congo decía quiero jugar en la NBA, pero con los años te vas marcando metas realistas. Es peligroso marcarte metas largas y soñar a largo plazo. Cuando llegué al CAI pensaba que ya había cumplido, pero existe el motor y la ambición. Tenía las cosas fáciles porque la competición estaba en casa porque era mi hermano. Cada uno se marca sus límites, sueños y objetivos.

P: ¿Cuál es el panorama actual de la ACB?
R: Creo que hay que pensar que le da resultados al Barcelona y trasladarlos al Madrid. Ahora la Liga, desgraciadamente depende mucho de la economía, y los que tienen más suben y los de menos van para abajo. Da tristeza que sea tan obvio. Ahí radicaría en la imaginación de los entrenadores sacar réditos de plantillas con menos desarrollo.

P: ¿Por qué los jugadores españoles no iban antes a la NBA?
R: Todo lleva su proyecto. En ese momento el baloncesto español no estaba preparado para confluir con el baloncesto estadounidense aunque si había gente de calidad. La NBA se ha abierto ahora al mundo y todo ha favorecido a abrir ese abanico. Además, la Selección española en muy poco tiempo ha progresado mucho. Es importante haber sembrado un modelo, que ahora se repite y da éxitos. Ahora, es más difícil crecer porque el modelo es muy bueno.

P: ¿Por qué estrellas en Europa como Djordjevic o Macijauskas tenían un rol testimonial  en la NBA?
R: Ha habido gente que ha actuado como puntas de lanzas y ahora se ve como una normalidad. Hay chavales que con 17 años quieren jugar en la NBA. Es importante romper las barreras mentales que mucha gente se ha puesto y esos actuaron de pioneros a pesar de sufrir mucho y no contar con tanto peso como tenían en Europa.

P: ¿Los chavales que entrenas que significan para ti?
R: Con la Federación aragonesa estoy dando unos clinics, no es una constante son esporádicos pero me ayudan a probar cosas. Trabajo con niños de muchas edades e intento enseñarles los valores del baloncesto.

P: ¿Qué le parece el modelo de la ACB actual. Si hicieran un estilo de tiempo de juego los domingos con determinados partidos de baloncesto la gente lo seguiría?
R: Es complicado porque cada ciudad tiene sus circunstancias. Tú luchas con un público porque quieres que venga cuanto más posible. Cuando jugaba en Alicante jugaba los domingos por la mañana, porque el Hércules lo hacía el sábado por la tarde. Hay ciudades en las que a veces se imponen los horarios y hay intereses por detrás que es complicado gestionar.

P: ¿Cómo ves la LEB?
R: Deportivamente hay posibilidades. La competición se creo para sacar jugadores (han salido jugadores), pero es triste que un club pague un mes y ya no paguen a sus jugadores. Debería existir una mayor rigurosidad, que el club que entrara cumpliera todas las condiciones y si no lo hace hubiera penalizaciones. Los juzgados se están llenando de deportistas. Es muy grave que se racionalice esto de que los clubes deban dinero.

miércoles, 25 de abril de 2012

Entrevista a Lolo Sainz


La figura de Lolo Sainz es venerada dentro del baloncesto español. Se trata de un entrenador único, con una dilatada trayectoria tanto en el Real Madrid como en el Joventut de Badalona y en la Selección Española. Una institución para el deporte, tanto dentro como fuera de las canchas, para el que lo más importante es el equipo. 



Lolo: Lo que paso en Paris 99 fue una cosa rara. El equipo en la primera fase no estuvo acertado, hubo un milagro de un resultado entre Francia y Eslovenia, que nos permitió entrar en la fase final y la cosa salió bien. Fue el triunfo de un equipo. El equipo salió adelante porque tenía fe. Íbamos a competir y teníamos un equipo sumamente competitivo, ellos mismos hasta resolvían los problemas. Estos hombres eran capaces de resolverlos por ellos mismos. Un día me vinieron a decir los capitanes que si podían tener una reunión de los jugadores ellos solos y de ahí, nació el que ante todo y sobre todo la Selección Española somos un equipo.

Pregunta: ¿En ese Europeo del 99 se pusieron los cimientos de lo que es el básket a nivel de selección?
 Respuesta: Vienen de un poco antes. Yo cogí la Selección en el 93 y repetí equipo porque acababa de dejar el Joventut.  Llevé muchos veteranos e hicieron un magnifico europeo, pero porque había grandes jugadores pero no un equipo, cada uno tiraba por su lado. Creo que la sensación de lo que realmente fue el equipo nació en el Mundial de Grecia en el 98 en el que se quedó quintos. Los jugadores hicieron un baloncesto de calle, en el cruce les tocó con Grecia y perdieron porque no supieron jugar contra Grecia y el ambiente y la responsabilidad.

P: Cuando usted entrenaba al Joventut y al Madrid la ACB tenía mucho más éxito. Ahora se consume mucha más NBA y la Selección tiene más importancia que la liga local. ¿A qué se debe esta perdida de tirón?
R: La ACB se ha encontrado con un enemigo inesperado que son los éxitos de la Selección Española. Todos somos de la Selección, aunque tengamos cada equipo. Estos grandes éxitos han enturbiado el baloncesto ACB y deberían haber sido un realce. En la actualidad la ACB tiene muchos equipos que cambian cada año demasiados jugadores. Pero también es cierto, que 8 o 9 de esos equipos son de los que te llenan los campos. Unicaja llena, Caja Laboral, Madrid… No esta mal con respecto al público, lo que si está mal es la competición, se intenta meterse en los playoffs pero con eso basta y la gente no lo termina de ver eso de los playoff, que inclusive a esos partidos va menos gente que a los de Liga regular.

P: ¿Continúa ligado al Madrid en la actualidad?
R: He estado ligado 36 años. Conozco muy bien la casa es muy especial y hay que conocerla muy bien para meterse en el ámbito de lo que es el Madrid. Están pasando por vicisitudes de organización. La gente que está intenta hacerlo bien, innovar y crear un equipo importante, pero se depende más de las directrices del fútbol. Ante cualquier polémica primero está el futbol. Una vez me llamó Ramón Mendoza para hablar ambos, me citó a las 11 en su despacho. Yo estaba allí a menos 10 y en ese momento pasó Butragueño y se coló, después Michel… y eso es lo que pasa con el baloncesto que está supeditado al fútbol, aunque con Florentino ahora es más serio. Florentino te citaba pero nunca en el club, sino en su despacho arriba, rodeado de guardaespaldas y era uno de los momentos más duros. Tener una reunión económica con Florentino es lo peor porque siempre de entrada te decía lo mismo: “A ver si gastamos menos”. El presupuesto era alto, pero tú veías que se gastaban un pastón en fútbol y a ti te regañaban. La solución es que deberían estar apartadas ambas secciones.



P: ¿Cómo cree que se están haciendo las cosas en el Regal Barcelona?
R: Se están haciendo bien porque Salvador Allemany consiguió separar ambas secciones. En el Madrid el presidente tenía mucho protagonismo cuando el baloncesto iba muy bien y el fútbol no iba tan bien. No se como lo está haciendo Chichi Creus ahora pero Allemany lo estaba haciendo muy bien.

P: ¿Qué cree que le falta al Real Madrid para dar ese pasito en la Euroliga y tener opciones reales a título?
R: Falta paciencia, pero con el Madrid es imposible. Es un club en el que ser segundo es un fracaso. He estado 14 años de entrenador y he pasado por situaciones en las que se nos criticaba por no ser primeros. Cuando lo éramos porque no ganábamos de 20 y si no porque no jugábamos bien. Es una continua presión que da la propia entidad. La solución es separar el baloncesto, mandado desde arriba por el presidente, y ver si esto es lo acertado o no. Se hacen buenos fichajes pero por ejemplo tú miras la plantilla del Madrid, de gran potencial, y ves que todos los jugadores exteriores son muy importantes pero se echa de menos un crack en el juego interior.

P: ¿Es necesario un cambio de sistema de competición para acabar con la injusticia de los Playoffs?
R: Se pensó quitar los playoff pero los clubes se lo tomaron a broma porque realmente el playoff si lo vemos desde un punto de vista deportivo es injusto. En futbol una vez se jugó con playoff y fue un fracaso. Habría que jugar al mejor de la Liga Regular.

P: ¿En algunos países como Grecia el que gana los dos partidos de la Liga Regular, si ambos equipos se cruzan luego en Playoff, empieza la eliminatoria con 1-0 para darle más emoción. Sería una solución?
R: Se pueden buscar varias soluciones. Por ejemplo ahora en la Liga Española si quedas primero en la Liga Regular ya te has clasificado para la Euroliga, aunque te eliminen a las primeras de cambio.

P: ¿Cómo recuerda a Fernando Martín?
R: Como un luchador inagotable, un peleón de toda la vida. No daba nunca por perdido nada, era competitivo al 100%, no podía entender que se saliera a jugar un partido sin ansias de ganarlo. En los entrenamientos era competitivo, él quería siempre competitividad. Era un ganador nato. Siempre decía lo mismo: “cuando estoy entrenando o jugando si salto a coger el rebote si no puedo cogerlo cojo la cabeza del contrario”.

P: ¿Qué cree que podría reforzar las filas del Madrid? Adelante un nombre.
R: No puedo adelantar ningún nombre. Pensando como un aficionado creo que lo más conveniente hubiera sido reforzar el juego interior del Real Madrid fichando un jugador alto, que cause pavor, pero no se si en Europa hay algún jugador de estas características. Fichamos a Papadopoulos, que parecía que se iba a comer el mundo y vaya paquete. Valdano decía que la gente pensaba que un jugador es bueno hasta que ficha por el Madrid porque es una entidad que absorbe tanto y que requiere tal compromiso, que el jugador no puede soportarlo

P: ¿Favorito para la Liga y la Euroliga?
R: Para la Liga creo que la final será Barcelona-Madrid, con ventaja de campo del Barcelona.  Va a ser muy duro el ganarle a 5 partidos al Barcelona y lo veo ligeramente favorito. La Euroliga este año no me ha gustado, hubiera apostado por una final Real Madrid-Barcelona también. Ahora el único que puede hacerle sombra al Barcelona es el CSKA, siempre y cuando Kirilenko tenga el día.

P: ¿Favorito para la NBA? ¿Qué jugador español cree que dará el salto a América y cual es su jugador español preferido?
R: No soy forofo de la NBA, me aburren los partidos, no encuentro emoción. Lo tienen montado como un show el peñazo de un partido lo convierten en un espectáculo. Como favorito tengo a mi equipo, que son los Celtics y a los Lakers por Gasol y sobre todo por el comportamiento poco ético que han tenido los Lakers con él… Jugador español en la NBA para las próximas españolas o que juegue aquí Mirotic. Y el mejor jugador español es Juan Carlos Navarro por su liderazgo y por lo que representa.
Estuve un tiempo en la Federación y junto con el médico fundamos una peña, la peña Juan Carlos Navarro. Lo poquita cosa que es y tiene un liderazgo innato, es un ganador. Dicen los que se dedican al scouting que es muy difícil defenderlo y que solo puedes esperar que tenga un mal día porque es muy difícil cogerle los movimientos. Si quieres hacer un planteamiento contra él hay que estar pendiente de que falle los tres primeros tiros de tres. Si te hace dos triples seguidos se motiva



P: ¿Qué opina de los cupos de los nacionales?
R: Parto de la base de que el baloncesto tiene que ser abierto. Me parece bien que existan unos cupos de nacionales, pero no me quita el sueño.  Desde la Federación se decía que los extranjeros cerraban el paso a los nacionales pero se puso el cupo y siguen siendo los mismos los que van a la selección. Se hizo o se abrió porque los nacionales se estaban empezando a pasar de rosca y sus pretensiones económicas eran horripilantes. Creo que el problema que tiene tanto jugador extranjero es que se convierten en mercenarios. No concibo como es posible que un jugador este jugando en el Barcelona, sea odiado por el Madrid y al año siguiente se vaya al Madrid para ser odiado por el Barcelona. Nosotros antes fichábamos a un jugador y lo teníamos 7 o 8 años. No me gustan los jugadores extranjeros que se convierten en peones de base pero tal como está ahora la competición no me parece mal y da una mayor igualdad. En la ACB sale más rentable que pueda haber jugadores extranjeros, que puedan ayudar, no petardos, sino que puedan ayudar.

P: ¿Qué es para ti Lucio Angulo?
R: La saga de los Angulo tiene mucho que ver con el baloncesto. Yo he tenido más a Alberto y a Lucio lo tuve alguna vez en la selección. Un jugador único en su especie. Alero alto, que mejoró su tiro, un gran penetrador pero sobre todo un jugador de equipo, de los que estimula el equipo. No daba nunca un balón por perdido, luchaba, peleaba y era un líder. Me causó una magnifica impresión. Alberto es entrenador ahora lo está haciendo muy bien en la LEBA, como entrenador, pero creo que cogió al CAI Zaragoza demasiado rápido.

El maravilloso mundo de los blogs


Un blog no es más que una bitácora. Un rincón en Internet en el que cualquiera puede compartir sus pensamientos e inquietudes. Con un blog todos podemos jugar a convertirnos en comunicadores y conseguir que nuestros textos lleguen al resto del mundo. Siéntase usted a la altura de sus ídolos periodísticos, compita con ellos e intente robarles más de una exclusiva. ¿Le interesa? Adelante cruce la puerta. Bienvenido al maravilloso mundo de los blogs.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Los serpas del "viejo" de la montaña.

Los hombres de su remota aldea encuadrada en las agrestes laderas del Himalaya a la edad de Carlos Soria son considerados como ancianos. Entre los suyos, Carlos sería uno de los jefes. Desde niños les han inculcado un respeto reverencial hacia las personas mayores, mucho más sabías gracias a su experiencia en el mundo y ahora deben ayudar a un “viejo” a subir ochomiles, algo totalmente impensable entre sus compatriotas y que trastoca su pequeño mundo siempre ligado a la montaña y a su pueblo.
En todos los años que llevan haciendo el mismo trabajo, ayudando a extranjeros a ascender montañas, nunca habían visto nada similar. Son muchos los llamados alpinistas que contratan sus servicios ya sea como portadores, para abrirles rutas por la montaña o simplemente para tirar de ellos cuando sus fuerzas se reducen a causa de la altitud. Están acostumbrados a la ingratitud de no aparecer en los flashes pese al esfuerzo realizado y a que sus hazañas no alcancen la debida importancia, pero esa es su vida. Subir y bajar montañas acompañando a los que tienen dinero.
Cuando les encargaron el trabajo pensaron que se trataba de una broma. Ayudar a un hombre de 72 años a subir al Kangchenjunga era algo que hasta entonces creían imposible. A su edad debería estar en casa descansando. Pero no. Carlos era diferente y no estaba de broma. Bajo su sonrisa y humildad se escondía un hombre con un espíritu indomable, la fuerza de un guerrero y todo constancia y valentía. Un superviviente, un titán de la montaña, con más de 50 años de experiencia y cumbres de todo el planeta a sus espaldas. A pesar de ello vislumbraban el encargo como algo complicado. Creían que tendrían que tirar montaña arriba de un hombre débil, alguien cuya presencia sería una carga más. Sin embargo, se equivocaban. El viejo alpinista era mucho más que eso. Desde el primer momento les trató con respeto, haciéndoles ver la importancia de su presencia en la expedición, dejándoles claro su papel y lo que se esperaba de ellos. El jefe reconoció desde el principio que le iban a ayudar, no ocultó en ningún momento su presencia, como si hacen otros muchos por vanidad y les hizo integrarse en un equipo que sabía muy bien lo que había ido a hacer a la inmensa cordillera del Himalaya.
Así, ambos serpas tomaron un cariño especial por Carlos. Por fin habían encontrado alguien de raza, que amará la montaña tanto o más que ellos y viviera para ella. Una persona que les trataba con respeto y depositaba su confianza en sus conocimientos sobre la cima. Un ejemplo para las personas de todas las edades y ellos participando de su presencia podrían aprender de él. Nunca tuvieron dudas. Irían con aquel español hasta donde hiciera falta, no les importaba la fama, ni el dinero si no la magia especial que destilaba su cuerpo. Compartirían comida, cama, letrina y horas de interminables ascensiones hasta hollar la cumbre y conseguir un paso más en la carrera de Soria. Ellos serían participes de su hazaña y podrían contar a sus nietos y a los niños de su aldea cuando fueran ancianos que conocieron a un hombre que a su edad, escalaba ochomiles hasta rozar las nubes con sus manos como si de un Dios se tratara.
Carlos Soria es un extraño en su mundo, un extraño al que guardan un respeto reverencial y al que en el fondo admiran. En sus interiores desean llegar a esa edad en plenitud física y mental como su nuevo jefe, en lugar de estar encerrados en una choza de su aldea viendo el tiempo pasar y contando historias a sus nietos. El ver a una persona de más de 70 años escalando con ellos les asombra, sienten que deben ayudarle a conseguir sus retos porque al fin y al cabo sabe más que ellos, ha vivido más y ha visto mucho más. Así que, toman como algo personal el que Carlos logré ascender al Kangchenjunga no solo porque les paga sino porque desde niños sienten y creen que a los mayores hay que ayudarles cuando lo piden y servirles en todo lo que pidan. Es su cultura y ahora que un extraño español se ha empeñado en hacerla saltar por los aires no pueden hacer más que respirar bien fuerte, sacar fuerzas de flaqueza y seguir subiendo hasta alcanzar la cima junto a su venerable “anciano”.
Por Alejandro Salguero

El crudo invierno de Juanma

Esta no es una historia sobre una gran figura del mundo del fútbol. De esas hay pocas y están muy sobrevaloradas a pesar del talento que esconden en sus botas y las pasiones y sentimientos que son capaces de levantar. Es un relato sobre alguien más sencillo, un chaval de barrio que con solo 11 años sueña con llegar un día a jugar con los más grandes. Alguien que por problemas de salud tiene que luchar más que nadie por hacer que sus deseos futuros se hagan realidad. Unas metas, que una cruel enfermedad se empeña en alejarle poco a poco un pasito más.

martes, 13 de diciembre de 2011

El Barça baja al Madrid de las nubes

Un golpe en la mesa. Un fuerte puñetazo sobre el verde tapete en el que se desplegaban las cartas y la toma de conciencia de la triste y cruda realidad. Esa fue la respuesta de un Barcelona, que llegaba herido al Bernabéu y salió de él con la moral por las nubes, dejando a su rival cariacontecido, sin explicaciones y argumentos a su incontestable dominio. La historia se repetía como tantas veces en los últimos años. El inmaculado estadio blanco se teñía de blaugrana y la lucha por una Liga hasta entonces camino de la capital se avivaba hasta antojarse épica.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El hombre que unió Bélgica

El ciclismo es el deporte más importante de Bélgica. Un país que vive en medio de una gran crisis institucional, con la población dividida en dos bandos flamencos y valones. Entre todo este caos sobresale la figura de un joven ciclista valón de 29 años, que ha conseguido unir a todo el pueblo belga entorno a él. Su nombre es Philippe Gilbert.  El suyo siempre ha sido un país ávido de ídolos desde la retirada de Eddy Merckx, y solo circunstancialmente, algún deportista consiguió llenar el vacío hasta su llegada. Frank Vandenbroucke lo hubiera logrado, pero su carrera se malogró por las drogas y las malas compañías. En su lugar surgió un ciclista todo corazón, que tuvo que marcharse a Francia para cumplir su sueño y poco a poco fue escalándose peldaños en el escalafón UCI, desde el puesto 48 que ocupaba a los 22 años hasta coronarse la pasada temporada como indiscutible número uno con 18 victorias.