miércoles, 30 de noviembre de 2011

El hombre que unió Bélgica

El ciclismo es el deporte más importante de Bélgica. Un país que vive en medio de una gran crisis institucional, con la población dividida en dos bandos flamencos y valones. Entre todo este caos sobresale la figura de un joven ciclista valón de 29 años, que ha conseguido unir a todo el pueblo belga entorno a él. Su nombre es Philippe Gilbert.  El suyo siempre ha sido un país ávido de ídolos desde la retirada de Eddy Merckx, y solo circunstancialmente, algún deportista consiguió llenar el vacío hasta su llegada. Frank Vandenbroucke lo hubiera logrado, pero su carrera se malogró por las drogas y las malas compañías. En su lugar surgió un ciclista todo corazón, que tuvo que marcharse a Francia para cumplir su sueño y poco a poco fue escalándose peldaños en el escalafón UCI, desde el puesto 48 que ocupaba a los 22 años hasta coronarse la pasada temporada como indiscutible número uno con 18 victorias.

Gilbert terminó de conquistar el corazón de todos sus compatriotas el pasado mes de junio, cuando se alzó con el título de campeón belga. En el podio al recibir el maillot con una radiante sonrisa de felicidad declaró que “ese había sido el sueño de toda su vida”. Un jersey rojo, amarillo y negro sobre el pecho de un corredor simbolizando la unidad de un país roto hasta entonces y unido ahora por el amor hacia un ciclista. El sustituto del Mercks, el hombre que 50 años después logró ganar en una misma semana Amstel Gold Race, Flecha Valona y Lieja. De él se ha dicho que ha conseguido con sus victorias unir a una población hasta entonces dividida. Tanta es la fe que se le tiene en su país, que el pasado septiembre en el Mundial celebrado en Dinamarca, consiguió que siete flamencos trabajaran sin discusión para él. Algo totalmente impensable hace un par de años con la selección belga dividida en dos bandos.
A sus 29 años Gilbert atesora sobre sus espaldas un impresionante palmarés. Ha ganado etapa en las 3 grandes y multitud de pequeñas vueltas por etapas, clásicas por todo el mundo y es el actual campeón de su país tanto en ruta como en contrarreloj. Pero si algo da lustre a sus vitrinas son las 10 grandes clásicas que ha conseguido: 2 Paris-Tour, 2 Giros de Lombardía, 2 Amstel Gold Race, 1 GP de Quebec, 1 Lieja, 1 Flecha Valona y 1 Clásica de San Sebastián.
2012 será el año más difícil para “Phil Gil”, en el que debe confirmar que su brutal año anterior no fue cuestión de suerte. Para hacer el reto aún más complicado, el valón ha decidido cambiar de equipo y marcharse al BMC suizo. Además, el 1 de enero regresa a la competición su máximo rival, el español Alejandro Valverde, sancionado dos años por dopaje, el único ciclista ante el que Gilbert ha reconocido sentirse inferior. Sin embargo, el belga no se cierra puertas y preguntado sobre su futuro afirma que “todavía puedo progresar un año o dos más físicamente y ser sin duda un poco más fuerte en 2012, posiblemente en 2013. Después, el objetivo será permanecer el mayor tiempo posible. Creo que todavía tengo margen y mucha motivación”

Por Alejandro Salguero.
Twitter: alexsalgue

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